La investigación permanece abierta y busca reconstruir el recorrido de los fondos. Uno de los puntos centrales es identificar a quienes recibieron el dinero antes de convertirlo en activos virtuales.
Qué es el fraude romántico y cómo funciona
La modalidad utilizada en este caso se conoce como Pig Butchering, una estafa basada en la construcción progresiva de confianza.
Los delincuentes establecen relaciones sentimentales o de amistad durante semanas o meses y luego inducen a las víctimas a invertir dinero en plataformas financieras falsas.
Inicialmente, los sitios muestran ganancias ficticias e incluso pueden permitir pequeños retiros para generar credibilidad. Cuando la persona intenta recuperar sumas importantes, aparecen exigencias de nuevos pagos, supuestos impuestos o comisiones.
La inteligencia artificial permite automatizar conversaciones, generar perfiles creíbles y mantener contactos simultáneos con numerosas víctimas.
Las estafas virtuales crecen en Argentina
Según el relevamiento 2025 del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), en Argentina se registraron 50.155 estafas y defraudaciones asistidas virtualmente.
A esa cifra se sumaron 72.953 estafas tradicionales. En conjunto, ambas modalidades representaron una proporción significativa de los delitos contra la propiedad.
El informe de BTR Consulting advirtió que los ciberdelincuentes utilizan cada vez más herramientas de inteligencia artificial para personalizar mensajes, suplantar identidades y crear plataformas fraudulentas.
También señaló que más de la mitad de los incidentes de seguridad informática reportados en ámbitos estatales e institucionales argentinos corresponden a modalidades de phishing o ciberfraude.
Cómo evitar caer en una estafa romántica
Los especialistas recomiendan extremar las precauciones cuando una persona conocida exclusivamente por internet propone inversiones o solicita transferencias de dinero.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran:
-Desconfiar de las promesas de ganancias extraordinarias, especialmente cuando provienen de contactos recientes.
-Verificar la identidad de las personas con las que se establece una relación virtual y no confiar únicamente en fotografías o perfiles de redes sociales.
-No transferir dinero a plataformas desconocidas sin comprobar su legitimidad.
-Evitar pagos adicionales para liberar supuestas ganancias, una de las señales habituales de fraude.
-Consultar con familiares o personas de confianza antes de comprometer ahorros importantes.
-Conservar mensajes y comprobantes de transferencias para realizar una denuncia si se detecta un engaño.
El caso de Mario refleja cómo las estafas digitales pueden combinar manipulación emocional, falsas oportunidades financieras e inteligencia artificial para obtener grandes sumas de dinero.
Mientras continúa la investigación para intentar recuperar sus ahorros, el hombre todavía enfrenta las consecuencias económicas y personales de una relación que, según los especialistas, nunca existió.